Iglesia de Jar

Durante el siglo XX las iglesias se fueron transformando de sedes de celebraciones dominicales a edificios multiuso y pasaron a expresar el modernismo internacional en cemento, a menudo con formas y funciones no tradicionales y, ya no con solemnes movimientos nacionales como el Modernismo y el neobarroco.

En los años 50 se desarrollaron nuevas actividades parroquiales, creando la necesidad de edificios de diferente tipo. En parte inspirados en el movimiento de las pequeñas iglesias, se afirman ahora las iglesias activas con, en su interior, además de la iglesia propiamente dicha, oficinas, salas de reuniones y espacios para actividades. Se difunden así las iglesias proyectadas con paredes plegables, para poder conectar la nave a las salas adyacentes.

Gracias a estos progresos, los espacios dedicados a la liturgia se convierten en una parte cada vez más pequeña del edificio.  La planta baja dentro de la iglesia, a menudo es rectangular o a abanico, para colocar a los devotos más cerca entre ellos y también más cerca del altar y del presbiterio elevado, punto focal litúrgico del espacio. La celebración ahora es todavía más importante que el estilo, y la expresión artística se ha hecho más abstracta.

Hacia final de siglo, dentro de la iglesia, se retoma poco a poco un carácter más sacro, sin que el edificio pierda su diversidad funcional.

En el siglo XX se han construido más de 600 iglesias nuevas. Las paredes de mampostería y, sobre todo, el cemento armado, han ido ganado terreno como materiales de construcción, y las iglesias de madera se han construido, ya no de modo tradicional, sino con técnicas modernas como la estructura con armazón y madera laminada.

LocalidadBærum, Oslo, Noruega
AplicaciónIglesias
Planificación de la iluminaciónHeiberg&Tveter, SML Lighting
ArquitecturaMorseth/Gedde/Per Qvam